lunes, 3 de julio de 2023

EL DRAMA DE LAS UNIVERSIDADES BOLIVIANAS

Periódicamente la Consultora Británica Quacquarelly Symonds (QS) mide y ordena 1500 instituciones educativas de 104 países a través de la revisión de algunos criterios como el número de publicaciones académicas realizadas por las Universidades, encuestas a más de 240.000 profesores y empleadores. Mide la cantidad de citas en publicaciones científicas, la presencia de estudiantes extranjeros en sus aulas, incluyendo para este año tres elementos adicionales; la valoración sobre la presencia de las universidades en redes internacionales a favor de la sostenibilidad, la capacidad de asegurar empleo para el graduado y la pertenencia a redes de investigación internacional.

El ultimo ranking QS 2024 (https://www.topuniversities.com/university-rankings/world-university-rankings/2024), recientemente publicado determina que las universidades top del mundo, son Massachusetts Institute of Technology (MIT) celebrando sus 12 años en el top, la Universidad de Cambridge mantiene el segundo lugar, mientras que la Universidad de Oxford asciende a la tercera posición en este año.

Sin embargo, la mala noticia, una vez más, es que las universidades bolivianas no aparecen, y cuando lo hacen, solo tres de ellas, la Universidad Mayor de San Andrés, la Universidad Católica y la Universidad Mayor de San Simón se las halla en el último centil de 1.500 universidades.

Lo dramático es que no solo las tres mencionadas aparecen al final del ranking, sino que el resto no alcanzan a ser medidas porque académicamente no llegan a cumplir con algunos de los criterios básicos que los habiliten para su medición o porque finalmente, no brindan información relevante para su análisis.

Sabemos que el contexto no ayuda, con gobiernos que evitan que Bolivia se acoja a mediciones internacionales, o nuevas leyes en educación que son cuestionadas en su aplicación y lo que es peor en su implementación. Por otra parte, en las públicas parece que más autonomía no es el camino y mayores recursos tampoco, como los que se recibieron en grandes volúmenes producto del Impuesto Directo a los Hidrocarburos.

¿Cómo mejoramos el rendimiento de las universidades bolivianas? ¿De qué forma podemos contribuir a elevar el desempeño y la exigencia tanto en alumnos, docentes y planes de estudios? ¿Cómo logramos que las Universidades conduzcan y nos orienten sobre las reformas luego del Covid 19, la agenda urbana, el futuro censo 2024 y el pacto fiscal? Etc., etc., etc.

¿Cuáles son los factores por los cuales no aparecen más universidades bolivianas en el ranking y las que lo hacen porque se hallan situadas al final del mismo? ¿Qué se hace mal en Bolivia para que nuestras universidades no tengan un mejor desempeño? ¿Cuáles son las razones para que un tema capital importancia para una sociedad no exista debate y no se le conceda la importancia que dispone? ¿Por qué la calidad de las Universidades Bolivianas nos es un tema que se halle en la agenda política y académica?